San Salvador, (EFE).- Cerca de 220 personas continúan viviendo en albergues en El Salvador luego de la repentina erupción del volcán Chaparrastique el domingo pasado, el cual se encuentra en calma, aunque todavía representa una amenaza para la población, informaron ayer fuentes oficiales.
De las más de 2.200 personas que se refugiaron tras la erupción de la semana pasada “se mantienen albergadas 220 personas (...) de las zonas consideradas de alto riesgo actual por la incidencia de los gases de dióxido de azufre”, indicó la Dirección General de Protección Civil del país centroamericano en un comunicado.