I

La caza de brujas

Joel Moya Saldías

Frente a un hecho inusual, tal vez uno entre 100.000, un niño está muerto, salta la noticia. Todos coinciden, la causa sería un supuesto maltrato a un niño de ocho meses, me estoy refiriendo al bebé Alexander.

Esta historia se inicia en su casa cuna, el niño presenta problemas de salud y es trasladado de urgencia al Hospital del Niño, donde es atendido de urgencia porque está casi muerto. Es reanimado y, ante la falta de espacio en su servicio de Terapia Intensiva, es trasladado al Hospital Juan XXIII, donde, además de continuar con la lucha por la vida, el personal médico descubre en su pañal restos hemáticos en abundancia y el niño muere.

La indignación colmó todas las expectativas, más aún al suponer que además de ser mal atendido, revivido, este ser humano fue vejado. En todos los niveles explotó la indignación y ante la insistente solicitud de autoridades gubernamentales se procedió a la “caza de brujas”. Por estar comprometidas instituciones y personas, todas ellas afectadas en su integridad, se clamó con convicción: “que se sepa la verdad y que se castigue al culpable”.

Este hecho abrió una realidad. Por un lado el conocimiento de la existencia de entidades gubernamentales de gran impacto social, como el Hogar de niños Villa Fátima, una casa De Acogida que soluciona nuestras tragedias al recoger y recibir niños abandonados, propiciándoles cobijo, alimentación, seguridad y ubicar, a algunos de los niños, en un nuevo hogar. Juntamente a este beneficio del Hogar de niños, aparecen denuncias de niños maltratados físicamente y expuestos a abusos. Nada es perfecto, existiendo las consecuencias de improvisación y mal ejercicio de funciones que sobrepasan la buena voluntad

Por otro lado, un Hospital del Niño con una capacidad de atención sobrepasada. Un hospital de referencia nacional, donde además de formar a los profesionales médicos del futuro, brindan un servicio sub especializado de la pediatría y que cuenta con un centro de emergencia que, analizándolo de todos los frentes, es un faro de esperanza, donde a cada instante y con todo niño afectado se lucha por la vida del futuro que tiene nuestra nación. Junto al Hospital Juan XXIII y otras instituciones, por su alta función, sólo debemos reconocerlas, enaltecerlas y fortalecerlas de todas las formas.

Los informes del caso niño Alexander están llenos de contradicciones y suposiciones que lo único que han hecho es desmerecer, desprestigiar asquerosamente la dignidad profesional médica.

De las investigaciones que realiza el Ministerio Público, los informes de los médicos forenses del IDIF, los comentarios y conclusiones médicos vertidos sólo nos hacen reflexionar sobre las deficiencias de nuestras instituciones:

- Este caso está viciado de contradicciones. Los fiscales perdieron el rumbo en las investigaciones, cuando debían investigar el hecho principal, la causa de la muerte de la pequeña víctima. Y no dedicarse a investigar los hechos consecuentes, como una posible negligencia médica y para ello enfrascarse en una “caza de brujas”.

- No debieron detener al personal médico inocente, en vez de dar con los culpables de la agresión que sufrió el niño Alexander. Ese personal además de sufrir vejámenes, desacreditación, espera estoicamente justicia.

- Los médicos tienen una fuente de trabajo, un domicilio fijo, una familia estable, es decir que no tienen motivos para darse a la fuga, y su esencia misma es defender la vida.

- Tanta violencia y agresión nos hacen reflexionar y cuestionar sobre los valores y principios que fundamentan la familia. Si tuviéramos una familia fortalecida, excepcionalmente habría estos problemas tan sentidos.

- Por inconsciencia padres abandonan a sus hijos, por no tener valor para asumir con responsabilidad su lucha por la vida.

- La pobreza y la falta de cultura matan las buenas intenciones.

- La burocracia en la adopción de los niños causa demasiados problemas para las parejas que desean adoptar.

La lógica común nos indica que los fiscales deberían iniciar su investigación de supuestas agresiones en el hogar de niño. Un niño que supuestamente estaba con un cuadro de neumonía llegó al hospital mojado. ¿Por qué lo habían bañado?, tal vez queriendo borrar huella.

Supuestos hechos emergentes del delito, como principalmente la supuesta negligencia médica debe ser motivo de investigación a posteriori. Parece que estuvieron desviando la investigación del hecho principal. No sabemos por qué motivos, pistas y pruebas del hecho, que a medida que pasa el tiempo se disipan, como ocurrió con el caso de la niña Patricia Flores.

TITULARES

 
Revistas

Usurpado el 7 de octubre de 1970, por defender
la libertad y la justicia.
Reinició sus ediciones el primero de septiembre de 1971.

EL DIARIO
Decano de la Prensa Nacional
Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa y la Asociación Nacional de Prensa.

Dirección:

Antonio Carrasco Guzmán
Presidente del Consejo de Administración

Jorge Carrasco Guzmán
Gerente General

Rodrigo Ticona Espinoza
Jefe de Redacción

"La prensa hace luz en las tinieblas
y todo cuanto existe de progreso en el mundo
se debe a su inagotable labor"...

JOSÉ CARRASCO


Publicidad
Portada de HOY

JPG (818 Kb)      |       PDF (386 Kb)



Caricatura


Sociales

ECOJET CELEBRÓ SU PRIMER ANIVERSARIO

Ejecutivos y funcionarios de Ecojet durante el brindis de honor.