Publicidad

    



[Álvaro Zuazo]

Políticamente incorrecto

Lecciones desde Venezuela


Venezuela sigue dando clases magistrales… de todo lo que no se debe hacer ni permitir en una verdadera democracia.

Ahora, cuando creíamos haber visto todos los mecanismos de fraude que el régimen era capaz de pergeñar, nos sorprende con nuevas fórmulas. Es el caso del cambio abrupto de recintos de votación, que llevó a cabo en las recientes elecciones para gobernadores, de modo que los opositores no puedan llegar a esas sedes para votar.

Según el vocero de la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD), Ángel Oropeza, en las elecciones del 15 de octubre se registraron “un gran número de irregularidades”. Entre ellas, a un millón de electores se les “impidió u obstaculizó votar en centros históricamente opositores”, en tanto que 350.000 fueron víctimas de “violencia e intimidación dentro y fuera de los centros”.

Oropeza también precisó que 90.537 fueron contabilizados como votos nulos, cuando en realidad “debieron haber sido para los candidatos de la oposición”.

Así, el oficialista Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV) se alzó supuestamente con 17 de las 23 gobernaciones en juego.

Para coronar el ranking del fraude electoral, el presidente autoritario del país caribeño, Nicolás Maduro, anunció los resultados antes de que lo hiciera oficialmente la inefable Tibisay Lucena, presidenta del Consejo Nacional Electoral.

Maduro se vanaglorió de haber obtenido el 54% de los votos en el conjunto del país, sobre un 61% de sufragios emitidos. El notable ausentismo, según la MUD, obedece al juego del cambio de recintos y a la seguridad de que el régimen ganará siempre por tener a la CNE amañada.

Como detalle, el régimen también impidió la llegada de observadores internacionales.

Lucena anunció los resultados preliminares alrededor de cuatro horas después de cerradas las mesas electorales, pese a que el gobierno venezolano se jacta de contar con el sistema de recuento más rápido del mundo.

¿Qué pasó en ese tiempo? Si nos atenemos a anteriores procesos de votación en Venezuela, pudo haber pasado cualquier cosa. Baste recordar la noche de 2007 cuando Chávez, aún con vida, ordenó cambiar los resultados para resultar victorioso en el primer referéndum en el que buscaba su reelección eterna. Entonces, sin que sirva de precedente, una parte de las fuerzas armadas se opuso a la trampa. Chávez, en otro polémico proceso, volvió a la carga en 2009 y obtuvo lo que quería.

Pero Venezuela tiene mucho más para enseñar al mundo. Por ejemplo, cómo lograr que el país más rico en reservas de petróleo del mundo haya sumido en la pobreza a una enorme parte de su población, ostente una de las inflaciones más altas del orbe y pelee afanosamente por el récord global de corrupción.

Pobreza implica la imposibilidad de la población de contar con alimentos suficientes y medicamentos elementales. Esto supone el incremento de la población desnutrida, especialmente entre los niños, la baja en la expectativa de vida y el aumento de la mortalidad materno infantil, entre otras plagas.

En efecto, entre 2015 y 2016, Maduro logró incrementar en 36% el número de bebés muertos en el momento del parto y un 65% el de las madres fallecidas en esas circunstancias.

Y a las cifras siderales de muertos en hechos de delincuencia común, la más alta del mundo -28.479 sólo en 2016-, hay que agregar los cerca de 140 fallecidos por la represión del régimen en 2017 y el medio millar de presos políticos que tiene en su haber.

Pero Maduro sostiene que su gobierno es democrático y que Venezuela es el país del planeta donde más son respetadas las libertades civiles y políticas.

Lamentablemente, esto que debería horrorizar a cualquier demócrata del mundo, es aplaudido entusiastamente desde el gobierno boliviano.

Y aunque -por todo lo antedicho- el 21F dijimos que no queremos maduros en Bolivia, parece ser que el presidente Evo Morales, desesperado como el venezolano por mantenerse en el poder, insiste en copiar varias de sus tóxicas recetas.

 
Revistas

Usurpado el 7 de octubre de 1970, por defender
la libertad y la justicia.
Reinició sus ediciones el primero de septiembre de 1971.

EL DIARIO
Decano de la Prensa Nacional
Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa y la Asociación Nacional de Prensa.

Dirección:

Antonio Carrasco Guzmán
Presidente del Consejo de Administración

Jorge Carrasco Guzmán
Gerente General

Rodrigo Ticona Espinoza
Jefe de Redacción

"La prensa hace luz en las tinieblas
y todo cuanto existe de progreso en el mundo
se debe a su inagotable labor"...

JOSÉ CARRASCO


Publicidad
Portada de HOY

JPG (904 Kb)      |       PDF (378 Kb)



Caricatura


Sociales

Oktoberfest En El Club Alemán

Christian Conesa- Pietscheck, Valentina Alves, Nicole Delgado, Antonio Carrasco, Martha Luján y Estefanía López.


Publicidad