¿Constitución Política del planeta Tierra?

Gustavo Portocarrero Valda

Parte II

Al conocer el contenido de la redacción de la “Carta de la Tierra” no dejé de sufrir una profunda decepción, que se tornó en indignación; primero por su falta de fuerza legal y, segundo, por el carácter general y panorámico de su articulado. Digo general porque su predominancia teórica es puramente enunciativa, lírica y abstracta; situación que me obligó a comentar y publicar las observaciones en un libro.

Han pasado los años y las cosas se han hecho peores. Tan elegante como cacareado contexto “constitucional” ha devenido en inútil. Además se ha vuelto obsoleto.

De otro lado, exceptuando las finuras literarias y académicas de aquella Carta de la Tierra, sus páginas no contienen los problemas específicos que son motivo de honda preocupación y conocimiento ascendente de la humanidad. No aparece en parte alguna la terminología vívida contemporánea que refleja realidades lacerantes que sufre el planeta: cambio climático, deforestación, lluvia ácida, desertización, contaminación (acuática - aérea - terrestre), sobre explotación económica, migraciones ambientales, peligros de extinción animal y vegetal, geo-ingeniería, granjas industriales, polución, transgénicos, etc., etc.

Tampoco hay parte alguna -porque no se pensó aquello en el Proyecto- que contenga los deberes específicos de la actividad económica con el entorno natural. Menos aún fueron diseñados los deberes individuales del ser humano con su madre planetaria.

Un examen realista de aquella experiencia empuja a no pensar más en optimismos de orden utópico y soñador. La terminología ecológico-ambiental ausente, destacada líneas atrás -y mucha otra no enunciada- tampoco hubiera podido existir en su articulado. No hubiera sido tolerada por quienes constituyen el verdadero poder dentro de tan importante institución. Me refiero a las intocables corporaciones económicas, protegidas por gobiernos poderosos, hoy perceptibles en el uso audaz de la fuerza bélica que exhibe y usa su ejército internacional (la OTAN).

Es de entender que si ha fracasado la ejecución del Protocolo de Kyoto en el seno de las Naciones Unidas, menos aún se permitiría terminologías que surgen de realidades generadas -al por mayor- por la propia actividad económica corporacional destructiva. Por estas razones ya se percibe que una Constitución Política para la Tierra es simplemente un ideal absurdo como utópico, cuando no romántico.

Por otra parte, la razón reclama que, en todo caso, cualquier contenido estructural codificado -una súper ley mundial de protección para el planeta- necesariamente tenga que ser de orden punitivo y castigador; extremo que no le conviene a quien detenta el poder efectivo en el orbe terrestre.

Por este motivo, el clamor de los países del Tercer Mundo por una Tierra limpia, se ve frustrado. Sus legislaciones ambientales no pueden castigar los fenómenos físicos ni climáticos que se producen fuera de su territorio por causa de la explotación económica; aunque les afecte en gigantesca magnitud.

La ausencia de una real Constitución de la Tierra, clara, concreta y severa, impide que se pueda detener la acelerada destrucción, en todos los frentes, que sufre nuestro infeliz planeta.

Gus_port@adtekz.com

Gustavop2@hotmail.com

TITULARES

 
Revistas

Usurpado el 7 de octubre de 1970, por defender
la libertad y la justicia.
Reinició sus ediciones el primero de septiembre de 1971.

EL DIARIO
Decano de la Prensa Nacional
Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa y la Asociación Nacional de Prensa.

Dirección:

Antonio Carrasco Guzmán
Presidente del Consejo de Administración

Jorge Carrasco Guzmán
Gerente General

Consejo de Administración:

Miguel Lazo de la Vega
Jorge Romecín
Roberto Nielsen reyes
Omar Eid

Ernesto Murillo Estrada
Editor General

Rodrigo Ticona Espinoza
Jefe de Redacción

"La prensa hace luz en las tinieblas
y todo cuanto existe de progreso en el mundo
se debe a su inagotable labor"...

JOSÉ CARRASCO


Publicidad
Portada de HOY

JPG (738 Kb)      |       PDF (211 Kb)



Caricatura


Sociales

ALMUERZO DE LA ASOCIACIÓN DIPLOMÁTICA

Claire Demaret, de la misión británica; la encargada de Negocios de la Embajada de México, Claudia Velasco, y Denisse Fato, de la misión mexicana.

“RITUALES COTIDIANOS” DE MARTHA CAJÍAS

Fernando Cajías, Martha Pantoja y Juan Reyes.