[Víctor Hugo Rodríguez]

“Sans souci”


Con el galicismo “sans souci” los franceses se refieren a la despreocupación.

El año 2015 es cargosamente reelectoral. Inconvencible para incontables bolivianos por la “calidad” de numerosos candidatos. La carnada comicial de marzo se trae entre manos la consumación del “paradigma”.

Lo que para otras sociedades es educación, trabajo, crecimiento y guarismos con primacía y gravitación global, aquí representa arca abierta para vivir de la política en suculento provecho de pocos.

“Los partidos han ido convirtiéndose en pandillas, cuyo único objetivo es llegar al reparto de la cosa pública”, ya decía Jaime Guzmán en un matutino de Cochabamba, 20/6/1990.

El abuso de confianza a la democracia o “muñeca” política, es acaparado por “militancias” partidistas, avivados y ramas anexas. Incuba intereses calculados, la mentalidad de enriquecimiento cortoplacista, para medrar, locupletar y especular una vez en el poder.

Para ser “celebridad” en Bolivia, ante todo, se debe poseer maña política a la criolla para, de yapa, deparar como una “personalidad”. Nuestros científicos, académicos, artistas e intelectuales, galenos, doctos; figuras prestigiadas y sobresalientes con inobjetable solvencia ciudadana y profesional, quedan fuera de combate ante adulones y audaces.

Divorcio entre altanería acomodada respecto a amplios sectores lesionados en su sociabilidad.

No llegan las “épocas doradas”, versátiles en el vocabulario gubernamental. El Estado insensible y ocupado en ganar plata, no aviene su voluntad para aplacar las humillaciones sociales.

Aparece en el horizonte el desbalance económico regional. ¿Vacas hidrocarburíferas en vías de enflaquecimiento? Ojo, “el dólar se mantendrá en función de lo que hagan países vecinos”, según el Ministro de Finanzas. ¿No somos la “champion” internacional, la “nueva Arabia Saudita”? En economía no existen ocurrencias ni cuentos del tío. Aseguran que Bolivia, al igual que su perímetro fronterizo exterior (EL DIARIO 14/2/15 editorializó el tema) y red cibernética está blindada. Que la declinación internacional de precios, principalmente del oro negro, no afectará a los bolsillos. ¿Sans Souci? o inocentada extemporánea…

Corren 15 años del Siglo 21 y Bolivia no se zafa de los entreveros que pesan en el desánimo colectivo. Es decir, un 15% de esta centuria fue desaprovechada, no obstante valiosos aciertos y reformas que bien habrían enrielado al país hacia la vanguardia. ¿Culpables?, puede que seamos todos. Una minoría mandona, por excederse desatinando ingentes recursos; y los más, por su apatía y despreocupación, caldo de cultivo con el que despunta y propagan corrupción con permisividad social.

Lo frustrante, la población quejumbrosa y conformista nunca exige rendición de cuentas “por no hacerse de mala sangre”. Soberana a medias, inmutable a la falta de respeto que no le es dispensada desde la cima.

Sórdida beligerancia para acumular poder, figurar y enquistarse en el presupuesto fiscal. El “arte de lo posible”, obliga al mundo oficial a ensamblarse con todos, a enmendar sus procedimientos, hacerse grato al pueblo “al que se debe”.

El pacto con los bolivianos debería ser la expresión más noble y democrática posible.

Visto y oído, recrudece la suspicacia por el estilo excluyente-autocrático que no confraterna a la gente.

El poder debe enhebrar infraestructura técnica y tecnológica, políticas públicas promisorias y soluciones puntuales a la insatisfacción social; prospección, ejecución y cumplimiento obligatorio de avances en beneficio de quien pone todo: el pueblo.

Debe ser recuperada la preocupación por el devenir. Predisponer voluntades para rehacer la confianza masiva. El tema frontal lo plantea el desarrollo nacional integral, razón y fundamento del país Siglo 21. Comienza el quinquenio para intentarlo.

Gobernantes y población tienen que confluir en la obsesión del futuro. Basta a la palabrería denostadora al pasado. No más máscara contra cabellera.

Es de cumplimiento inexcusable corregir e innovar la estética emprendedora. Desenraizar al “sans souci” o temperamento despreocupado, y que en la era plurinacional acuña contraste respecto a la preeminencia principista y doctrinaria que alumbró la Revolución Francesa con pensadores, filósofos, racionalistas e ilustradores irrepetibles, quienes precisamente “laboratorizaron” las ideas libertarias universales asimiladas en América. ¿Qué quiere decir esto?

Que Montesquieu con su “Espíritu de las Leyes” y visión fraternal para perpetuar la separación e independencia de los poderes públicos, pergeñó aquella fórmula magistral como garantía de idoneidad, hacia el manejo y conducción escrupulosa de los temas políticos e ideológicos en los pueblos libres del mundo. Hasta ahora, en el Estado boliviano, son objeto de inobservancia como especie de absolutismo del poder, manipulando al legislador e invadiendo a la soberanía judicial.

Impele y compete a todos -entre contextos de igualdad y emancipación invocados- emplearse a fondo para reinstalar aquella trilogía fundamental inspiradora de la estructura jurídica constitucional de Bolivia, no obstante, como acusa nuestra realidad, entre otras contingencias no plenamente democráticas, obtura internamente al contrato social en el Siglo 21.

TITULARES

 
Revistas

Usurpado el 7 de octubre de 1970, por defender
la libertad y la justicia.
Reinició sus ediciones el primero de septiembre de 1971.

EL DIARIO
Decano de la Prensa Nacional
Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa y la Asociación Nacional de Prensa.

Dirección:

Antonio Carrasco Guzmán
Presidente del Consejo de Administración

Jorge Carrasco Guzmán
Gerente General

Rodrigo Ticona Espinoza
Jefe de Redacción

"La prensa hace luz en las tinieblas
y todo cuanto existe de progreso en el mundo
se debe a su inagotable labor"...

JOSÉ CARRASCO


Publicidad
Portada de HOY

JPG (943 Kb)      |       PDF (471 Kb)



Caricatura


Sociales

ALMUERZO DE LA ASOCIACIÓN DIPLOMÁTICA

La directiva de la Asociación Diplomática: Sayuri Sigimura, Verónica Mora, Nuria Zúñiga, Patricia Cabrejo, Mirlo Guerra, Arisbel Arocha y Pablo Ciotti, junto a Ramiro Lascano.