Choferes y educación vial

Felipe Coarite Huañapaco

La decisión de elevar la tarifa del transporte público en la ciudad de La Paz fue un error político por parte del Alcalde paceño, primero debería haber pedido a los choferes que mejoren el servicio, eso implica eliminar los trameajes, para luego recién elevar la tarifa. Los choferes mintieron al Alcalde y lo más grave, también mintieron a la población que utiliza ese servicio. El daño está hecho.

Los choferes salen en dos semanas con dos profesiones de un instituto de conducción (choferes y mecánicos), me parece totalmente insuficiente. Para mejorar el servicio deberían aprender y poner en práctica la educación vial.

La educación vial se refiere al proceso de formación de los choferes para que tomen conciencia sobre la importancia de las normas que regulan el correcto tránsito por las vías de una ciudad. Se refiere al desarrollo de valores y actitudes que contribuyan a mejorar el servicio. Por ejemplo en los institutos de conducción se transfiere conocimientos sobre conducción y normas, no educación. La educación se hereda de la familia y amigos, duele aprender, es todo un proceso. La mayoría de los choferes es de migrantes. Cuando un migrante viene a la ciudad trae consigo sus tradiciones y costumbres, las mantienen y conservan. Sus hijos también. El hijo del hijo recién va cambiar. La educación vial no se aprende en dos semanas. Hasta tiene connotaciones culturales.

Por ejemplo, saben los choferes que según el Código de Tránsito está prohibido el uso de la bocina, solamente puede ser utilizada en caso de emergencia. Sin embargo, usan y abusan de la bocina debido a que no están conscientes del daño que ocasionan a las personas que caminan en las calles, especialmente a las personas más vulnerables al ruido, como son los niños, las personas enfermas, las personas de tercera edad, las mujeres en estado de gestación. Es más, ellos mismos hacen daño a su sistema auditivo, suben rápidamente su umbral de audición, dañan sus bandas de frecuencias auditivas en 250, 500, 1000 Hertz, que son las frecuencias audibles, sobre eso todavía escuchan música chicha peruana (ruido) a todo volumen.

Los choferes saben que no hay que conducir en estado de ebriedad. Sin embargo, muchos de los choferes no hacen caso a esta norma de conducta, ocasionando graves accidentes de tránsito. Al margen de las sanciones determinadas por las autoridades, deberían asistir a las sesiones de Alcohólicos Anónimos para controlar esta enfermedad, y presentar el certificado de asistencia mensualmente durante toda la vida. Por eso, duele aprender la norma de conducta.

Los choferes firman un convenio con el Alcalde, para eliminar los trameajes y mejorar el servicio. Pero no están conscientes de lo que han firmado. Deberían saber que los convenios hay que honrarlos, en la próxima habría que pedir a la Iglesia o la Organización de Estados Americanos como garantes para su cumplimiento.

Si la Alcaldía sanciona con multas y decomiso de placas, por el incumplimiento del convenio, es natural que los choferes no quieran pagar las multas, eso se llama “resistencia al cambio”. Si la Alcaldía acepta la condonación de las multas aumentarán los trameajes. Si la Alcaldía obliga a pagar las multas se reducirán los trameajes. Por eso, duele aprender la educación vial, es todo un proceso que tarda varios años.

 
Revistas

Usurpado el 7 de octubre de 1970, por defender
la libertad y la justicia.
Reinició sus ediciones el primero de septiembre de 1971.

EL DIARIO
Decano de la Prensa Nacional
Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa y la Asociación Nacional de Prensa.

Dirección:

Antonio Carrasco Guzmán
Presidente del Consejo de Administración

Jorge Carrasco Guzmán
Gerente General

Rodrigo Ticona Espinoza
Jefe de Redacción

"La prensa hace luz en las tinieblas
y todo cuanto existe de progreso en el mundo
se debe a su inagotable labor"...

JOSÉ CARRASCO


Publicidad
Portada de HOY

JPG (749 Kb)      |       PDF (299 Kb)



Caricatura


Sociales

DESPEDIDA A MIEMBROS DE LA ASOCIACIÓN DIPLOMÁTICA

La presidenta de la Asociación Diplomática de Bolivia, Martha Patricia Carrillo, en sus palabras de despedida a los agasajados.