Presidente ve un país en bonanza que los analistas no ven



La capital del folklore boliviano se convirtió en el centro de atención política. La Asamblea Legislativa sesionó en Oruro, tuvo la presencia de las principales autoridades del país que escucharon junto a diez millones de bolivianos el recuento de la tragedia, la gestión actual y el mensaje de proyección.
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“Estamos cerca de cambiar totalmente a Bolivia. Tenemos recursos naturales y humanos”, dijo el mandatario Evo Morales, como corolario de su discurso de 86 minutos que efectuó en la Gobernación del Departamento de Oruro.

Expresó en números el crecimiento del país para destacar: “quiero ser sincero, esto está por encima del Plan Nacional de Desarrollo propuesto, aunque tenemos una tarjeta amarilla en la reforestación”, apuntó.

Al respecto, analistas consultados por EL DIARIO sobre los temas económicos y políticos, destacaron que Morales ignoró varios tópicos, no se refirió a casos puntuales como la corrupción en YPFB o la salida de empresas extranjeras que rompieron su contrato con el Gobierno.

Gran parte de su discurso versó sobre los conceptos que tiene respecto al mundo precolombino y el período que precedió a la independencia del país, para ello acudió a la lectura de textos, que revisó con dificultad y prefirió saltar algunos textos que se le tornaron dificultosos.

“El 12 de octubre no es el día de la raza, sino de la invasión, de la intervención; en ese momento nació el odio y el racismo. Los que llegaron lo hicieron para robar nuestros recursos naturales”, reprochó en su discurso al que asistieron quienes fueron sus educadores en la escuela de su Orinoca natal.

Hizo referencia al tratado de Tordesillas, cuando españoles y portugueses se repartieron el nuevo mundo, al menos sobre el papel. Morales le dio su propia interpretación y señaló que “la tierra es de quien la descubre”, para luego añadir “de esta manera se dividieron las tierras y hasta hoy tenemos una pelea por Las Malvinas que son argentinas. Todo esto llevó al levantamiento de los pueblos indígenas”.

En su largo recuento histórico pasó por la Bula Papal de Alejandro VI para recordar la expresión “los indios no pueden tener tierra porque no tienen alma”, pasó por los relatos de Bartolomé de las Casas, siguiendo las afirmaciones del uruguayo Eduardo Galeano, para luego volver al contexto histórico nacional y el papel que jugaron los Catari en la lucha por la independencia de estas tierras.

Confundió en determinado momento el diario de José Santos “Tambor” Vargas con el “Che” Guevara, para llegar a la conclusión que a la hora de la Independencia no hubo el cambio esperado, porque los gobiernos liberales se hicieron en base y a favor de las oligarquías, mientras los criollos buscaron su oportunidad y tal como ocurrió con Olañeta, en pocas semanas cambiaron de bando.

En su discurso prácticamente ignoró el contexto político y a la oposición para apuntar con el dedo acusador a los medios de comunicación y la Iglesia como entidades que se oponen a su régimen.

Parafraseando al Víctor Paz, pero desde la visión antagónica, señaló que “Bolivia nunca se va a morir. Por eso es importante recordar el pasado y nuestra obligación es refrescar la memoria de las futuras generaciones”.

Esta frase le dio pie para referirse a los medios de comunicación que supuestamente “no dicen totalmente la verdad” recordó que en la elección previa a la llegada del MAS al poder, las encuestadores, que no son lo mismo que los medios, le daban apenas el 32% de los votos “y una de las empresas de encuestas me dijo que iba a ganar con más del 50%, pero no convenía que eso saliera en los medios”, contó.

“Me dijeron que iba a acabar con la propiedad privada y tantas otras cosas”, también mencionó a obispos y curas que encabezaron marchas en contra suya cuando se puso en la balanza a Cristo y él.

Saludó al inicio de su discurso a los bolivianos con ocasión del 6 de Agosto. “Nuestras fiestas deben servir para recordar de dónde venimos, quiénes fueron nuestros antepasados y ver qué debemos hacer. Es que se debe recordar el pasado, evaluar el presente y proyectar el futuro para fortalecer las esperanzas de las futuras generaciones”, dijo a la audiencia en la Gobernación.

“Bolivia, antes de la invasión europea, tenía otra forma de vida, nuestros antepasados vivían sin la propiedad privada, sin odio, racismo, sin discriminación y en armonía con la madre tierra. Esta civilización tenía un conocimiento científico y técnico”, añadió.

Se mostró convencido de que las lagunas del Beni son producto de ese desarrollo porque de otra manera no se podría explicar la forma que tienen en su conformación. “Lo que tenemos de Cusco, Tiwanaku, México y Guatemala no son producto de la cultura occidental, sino el producto del gran conocimiento de nuestros antepasados. Sabían de todo y vivían en igualdad”.

Reservó unos momentos para buscar una explicación de lo que pasó en 1985 con la UDP y la tendencia de los políticos de elegir el “mal menor”, en alusión al MNR, el tiempo de las democracias pactadas y por ende al paso económico hacia las privatizaciones.

DATOS

- Morales expuso en su discurso de hora y media el momento económico que vive el país, lanzó una crítica a los que vieron sus intereses personales antes que pensar en el país e hizo un recuento histórico de la opresión contra los habitantes de esta tierra después de la llegada de los españoles.

 
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