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Aumentan voces críticas

Persiste incendio en Portugal

> Autoridades informaron que el fuego está controlado en 90 %


BOMBEROS COMBATEN UN INCENDIO FORESTAL EN CASAIS DE SAO BENTO, CARDIGOS, MACAO, PORTUGAL.

Arganil (Portugal).- La pesadilla se repite en Portugal. Un millar de efectivos trabaja a contrarreloj para extinguir los incendios que azotan el centro del país ante la amenaza de un cambio en el viento, mientras aumentan las críticas por la gestión de los medios utilizados.

El fuego está controlado en un 90 %, aunque el peligro estará en las rachas de viento y las altas temperaturas que se prevén durante la tarde, explicó hoy el comandante que coordina las labores de extinción, Pedro Nunes.

Nunes sostuvo que se han movilizado medios humanos, terrestres y aéreos de sobra para sofocar los incendios que se desataron el sábado en el centro del país, que han dejado unos 30 heridos -solo uno de ellos grave- y que amenazan en especial al área de Castelo Branco. Un planteamiento que no comparten los alcaldes de las zonas afectadas.

"El Estado volvió a fallar", llegó a decir el alcalde de Vila de Rei, Ricardo Aires, a medios locales cuando el fuego avanzaba sobre el municipio. Poco después, más calmado, explicó a la agencia EFE: "No voy a decir que el Estado falló, pero los medios son pocos".

"El fuego tiene que ser atacado de inmediato y en el inicio, los medios no eran los mejores", apuntó.

También el alcalde de Mação, Vasco Estrela, evitó entrar en la polémica sobre el papel del Estado porque "es un poco pronto para hablar de eso", pero subraya que los medios "no fueron capaces de resolver la situación creada".

"Los medios son siempre pocos y es discutible la forma en que son colocados en el terreno", afirmó. "Hay que preguntar a quién manda, al gobierno, que dijo que tenía los medios suficientes", añadió.

La zona, próxima a Pedrógão Grande, donde en los incendios de 2017 murieron más de 60 personas, ha sido la más castigada por las llamas desde el sábado, con más de 6.000 hectáreas arrasadas.

Mação no puede respirar aliviado todavía. Dos gigantescas columnas de fuego marcan los frentes descontrolados de Vergão y Casais de São Bento, en zonas de difícil acceso.

A pocos kilómetros, en São João de Madeira, la situación se va normalizando, pero el bombero João Lima admite que "la noche ha sido muy dura" porque el incendio "fue muy complicado", puntualiza su compañera Bruna Silva.

En la aldea de Arganil, los vecinos relatan que estuvieron "rodeados por la llamas" durante la noche.

CUESTIONARON ASISTENCIA DE BOMBEROS

El casco urbano "parecía una isla entre las llamas", aseguró a la agencia EFE Jorge, un vecino de esta localidad, que critica la lentitud en la reacción de bomberos y policía.

"Desde que comenzaron las llamas hasta que ardió todo, no hubo nadie, no apareció un policía o un bombero", afirmó. "Sólo cuando ya estaba todo medio controlado aparecieron efectivos de Protección Civil de Mação, con el alcalde que ayudó en la extinción".

Los vecinos de Arganil hicieron "todo lo posible, con mangueras, para que el fuego no llegara a las casas, aunque ardieron dos viviendas viejas".

Muy cerca, en Roda, los bomberos utilizaron maquinaria pesada para marcar un perímetro de protección que evitó la extensión de las llamas.

Desde que se declaró el fuego, el sábado, el fuego ha avanzado más de 25 kilómetros y cerca de 40 municipios están todavía en riesgo máximo de incendio.

De los más de 30 heridos registrados durante el fin de semana, sólo uno permanece grave, en coma inducido, por las heridas sufridas cuando intentaba salvar un tractor de las llamas.

En función de las previsiones, la línea de fuego podría reactivarse con el fuerte viento esta tarde en la comarca de Mação, en dirección a las poblaciones de Chaveira, Chaveirinha o Vergão, explicaron hoy desde Protección Civil.

(EFE)

 
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