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Comercio ilegal de especies



EJEMPLAR JOVEN DE TORTUGA DE OREJAS AMARILLAS. EL PAÍS-ESPAÑA

La prohibición de la venta de especies invasoras es muy efectiva para retirar del comercio presencial las especies prohibidas, como así lo demostramos en un artículo reciente.

Sin embargo, nuestro estudio también muestra que las donaciones a centros de fauna y las sueltas en el medio natural de individuos de especies prohibidas que se han comercializado durante décadas, como las populares tortugas de orejas rojas (Trachemys scripta elegans) o amarillas (Trachemys scripta scripta), no se han reducido al menos en los siete primeros años después de la entrada en vigor de la ley. Algo totalmente esperable por la venta de millones de tortugas recién nacidas que hubo y la longevidad de estos reptiles.

Pero nuestro artículo muestra un dato todavía más interesante, a la par que preocupante. El comercio sustituye a las especies de tortugas prohibidas por otras de los géneros Pseudemys, Graptemys, Chinemys y Ocadia (algunos autores incluyen estos dos últimos en el género Mauremys), entre otros.

Se venden igual a bajo precio y causan los mismos problemas a sus propietarios de adultas debido, por ejemplo, a su gran tamaño o a los olores causados por un mal mantenimiento.

Además, existe un riesgo potencial de abandono elevado para algunas especies que, aún con bajo riesgo de invasión en nuestras latitudes por ser tropicales, son liberadas por sus propietarios al medio natural o donadas a los centros de recuperación de fauna por lo problemático de su tenencia.

Por tanto, junto con las campañas de sensibilización ambiental y la legislación sobre invasoras, es necesaria una legislación más estricta sobre la tenencia de mascotas que reduzca el riesgo de abandono para evitar el problema ético de que un animal muera tras ser liberado o cause impactos si se asilvestra.

Ninguna mascota, sea tradicional o exótica, debe deambular sin control en el exterior por la amenaza que supone para la fauna nativa. Las pérdidas accidentales de mascotas pueden dar lugar a nuevas invasiones biológicas.

 
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