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Jumping Fitness

Quema calorías saltando

Los beneficios y técnicas del entrenamiento más divertido.


Ted y Chelsea Cavanaugh

¿Cuánto tiempo hace que no das botes en una cama elástica? Seguro que no has vuelto a hacerlo desde tu infancia. Lo que antes era un simple juego infantil, ahora es la nueva tendencia en el mundo del fitness. Las clases de entrenamiento basadas en saltos en minitrampolín son el último grito en los gimnasios. Y es probable que hayas visto por la red vídeos de celebrities como Demi Lovato, Gisele Bündchen o Cindy Crawford haciendo este tipo de workouts. Saltar se está convirtiendo en el nuevo spinning.

Jumping fitness o body jump

Son algunos de los nombres con los que se conoce esta forma de entrenamiento. ¿En qué consiste realmente? A diferencia de lo que hacías con tus amigas cuando eras pequeña, no se trata de intentar saltar más alto que nadie. Al contrario: en este tipo de workouts se realizan coreografías basadas en saltos bajos y realizados en intervalos que acaban resultando muy intensos, con el objetivo de aumentar tus pulsaciones. La clave está en hacer fuerza hacia el trampolín y estabilizar el cuerpo al rebotar. ¿Cuáles son sus beneficios?

Intenso, pero sin causar impacto

Según los expertos en fitness, con este entrenamiento se ejercita todo el cuerpo. Aunque parezca un juego de niños, los trampolines ofrecen la tríada del ejercicio, dice Steve Farrell, miembro del American College of Sports Medicine: “Aumenta el gasto energético, se usan varios grupos musculares y el ejercicio puede prolongarse en el tiempo”. De hecho, según el especialista se parece muchísimo a otro tipo de cardio: correr. El jumping fitness es tan beneficioso como trotar sobre el suelo, pero no tiene la misma repercusión en el cuerpo.

“Según un estudio realizado por el American Council on Exercise, el trampolín absorbe gran parte del impacto, por lo que afecta a tus piernas mucho menos que correr en una superficie dura”, explica Farrell. Aunque estas clases pueden durar entre 50 y 60 minutos, no vas a pasarte todo ese tiempo saltando. El ejercicio se divide en intervalos, lo que lo convierte en un entrenamiento de cardio de alta intensidad. Según algunos estudios, pueden quemarse hasta 800 calorías en una clase de una hora de duración, lo que resulta ideal para quien busque perder peso.

3 ventajas del jumping Fitness

1. Este tipo de ejercicio reduce el riesgo de padecer celulitis y varices.

2. Comprobado: las mujeres que entrenan habitualmente saltando en trampolín tienen los huesos más fuertes.

3. En un entrenamiento con trampolín se pueden quemar las mismas calorías que en una carrera a 10 km/h.

Un gran remedio para la ansiedad

A lo largo de una clase pueden realizarse hasta 10 o 12 coreografías diferentes (dependiendo de cómo la planifique cada monitor) con distintos niveles de intensidad. Esos cambios de ritmo no solo son buenos para fortalecer el sistema cardiovascular, sino que suponen el otro gran beneficio de este ejercicio: la diversión.

El jumping fitness es un tipo de entrenamiento muy entretenido, y es perfecto para aquellas personas a las que les cuesta motivarse para hacer deporte. Y eso también lo convierte en uno de los mejores antídotos contra el estrés diario.

Así que si las clases de zumba ya te resultan monótonas, ¿Qué esperas para empezar a dar saltos?

El beneficio de rebotar

• Trabajas el tren inferior y el core

• Se ejercitan piernas, glúteos y abdominales a la vez.

• Incrementa la densidad ósea, lo que previene la osteoporosis.

• Aumenta la actividad linfática unas 10 o 15 veces más que con la actividad normal.

• Mejora la capacidad pulmonar, lo que aumenta el rendimiento al hacer cualquier tipo de ejercicio.

La técnica del jumping Fitness

CÉNTRATE

Para conseguir un mayor rendimiento durante el entrenamiento con trampolín, evita saltar cerca de las cuerdas, los enganches o los muelles. Al hacerlo en el centro también reduces el riesgo de caerte o de lastimarte el tobillo.

FLEXIONA

Trata de aterrizar siempre con las rodillas flexionadas y por delante de los tobillos. Mantén la barbilla alta mirando al frente. Para conseguirlo, imagina que llevas una bandeja sobre la cabeza y que no puedes dejarla caer.

NO APOYES EL TALÓN

Este consejo te será familiar si sueles correr: aterrizar con los talones puede hacer que te lesiones la espinilla. Para evitarlo, pósate con el metatarso e impúlsate con el pie completo. De esta manera, aliviarás mucha tensión.

FUERA ZAPATILLAS

Al ir descalza aumentas la fuerza que hacen los músculos del pie, y mejoras la postura y la movilidad. Si tus pies no se mueven bien, la tensión se extenderá por las piernas y las rodillas hasta llegar a las caderas, y podrías lesionarte.

NO TE AGARRES

Hay modelos que cuentan con una barra de seguridad, pero es mejor no usarla. Y si lo haces, al menos que no sea con mucha fuerza. Cuanto más te agarres, menos calorías quemarás, así que ve soltándote cuando te sientas segura.

 
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